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Piscinas
1. Depuración
2. Instalación del ozono
3. Equipo de generación de ozono
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   INTRODUCCIÓN

    Para que la utilización de una piscina sea realmente satisfactoria y podamos disfrutar de ella con total tranquilidad, el agua que la llena ha de cumplir una serie de requisitos de:

  •  Limpieza (claridad y color).
  • Cualidades organolépticas (gusto y olor).
  • Confort (que no produzca irritaciones en la piel y en los ojos).

    El agua de la piscina se ve afectada por diferentes tipos de contaminación que le hacen perder poco a poco las cualidades óptimas de la misma. La contaminación que se presenta consiste principalmente en:
  • Contaminación normal macroscópica: que proviene principalmente del ambiente (polvo, hojas, pequeños insectos,...)
  • Contaminación microscópica: que proviene del ambiente y de los bañistas (bacterias, hongos, virus, levaduras, algas, etc.)
  • Contaminación química: Principalmente debida a los productos utilizados para su conservación y al ambiente que la rodea (derivados halogenados en general, etc.)

    La contaminación normal macroscópica es fácilmente controlable si se llevan a cabo las limpiezas físicas de la superficie y del fondo de la piscina diariamente.

    Pero en el caso de las contaminaciones de tipo microbiológica y química, es necesario el control de estos parámetros.

    La solución adoptada por la mayoría de propietarios de piscinas es realizar un tratamiento con cloro. Pocos de ellos piensan que el cloro mal utilizado (tanto una hipocloración como una hipercloración) puede resultar dañino para los usuarios de la piscina.

    Hipercloración

    Si se utilizan dosis excesivas (casos más frecuentes), se presentan diferentes problemas:

  • Irritación de mucosas, ojos, piel, ...
  • Olores desagradables a “lejía”.
  • Formación de TRIHALOMETANOS: en aquellas aguas con una determinada contaminación, el cloro puede reaccionar con unos compuestos denominados “precursores” (ácido fúlvico, húmico y tánico). Los productos de estas reacciones son los llamados Trihalometanos, de carácter fuertemente cancerígeno, ampliamente demostrado.

    Hipocloración

    Si se utiliza en defecto la cantidad necesaria de cloro, el usuario pensará que es suficiente para la contaminación microbiológica, pero no será así en la realidad. Por tanto, se manifiestan las enfermedades asociadas a microorganismos (hongos,...).