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PostHeaderIcon Cámaras y Obradores

Ver listado de modelos de Generadores de Ozono para Cámaras y Obradores.

 

INTRODUCCIÓN

  Es sobradamente conocido que el empleo del frío en la conservación de los productos perecederos tales como carnes, pescados, leche, frutas, etc., es imprescindible ya que a bajas temperaturas se inhiben las actividades tanto enzimáticas como microbianas responsables de la alteración de los citados productos.

Sin embargo, muchos de estos microorganismos permanecen en los alimentos y en el ambiente resistiendo bajo diferentes formas, de tal modo que pueden volver a convertirse en el microorganismo activo cuando las condiciones de temperatura sean favorables.

Por otra parte existen microorganismos especiales, tales como los psicrófilos, capaces de crecer a temperaturas muy bajas, cercanas a los 0ºC.

El hecho de que el frío por sí solo, tenga propiedades simplemente atenuantes tanto en el campo de la desinfección como en la desodorización, contribuye a que al cabo del tiempo se impregnen las paredes de las cámaras frigoríficas tanto de microorganismos como de sustancias volátiles que pueden dar lugar a alteraciones bacterianas y organolépticas de los productos a conservar, reduciendo así el tiempo de mantenimiento de los mismos en las cámaras.

TRATAMIENTO DE LAS CÁMARAS Y OBRADORES

La mayoría de los productos utilizados para la conservación presentan graves inconvenientes, los más habituales consisten en el previo vaciado de las cámaras antes de su aplicación, en los períodos de seguridad durante los cuales no pueden entrar personas o almacenar producto y sobre todo en dejar residuos que pueden resultar tóxicos.

En cuanto al ozono es muy importante  señalar que debido a sus extraordinarias propiedades como agente desinfectante y desodorizante, a su nula toxicidad a las concentraciones de diseño y a su fácil eliminación sin dejar residuo alguno tras la aplicación, se utiliza con gran eficacia en las cámaras de frío, como sustitutivo de todos los anteriores.

Los resultados obtenidos en una atmósfera ozonizada se pueden resumir en los siguientes:

  • Carencia de mohos en alimentos y envases.
  • Conservación más prolongada de los alimentos.
  • Conservación del peso inicial con alto grado de humedad.
  • Mejor calidad interna.
  • Excelente apariencia externa.
  • Pocas mermas por deterioro.
  • Retrasa la maduración de la fruta al actuar rompiendo la molécula de etileno por oxidación( es sabido que el etileno autogenerado activa el metabolismo de muchos vegetales acelerando su maduración).

El alto poder oxidante del ozono (O3) se conoce desde hace más de 100 años, pero hasta el comienzo del siglo pasado sólo se había empleado para la conservación de ingredientes y productos alimentarios entre otros la leche y los productos cárnicos.
Fue en 1997, cuando al ozono se le denominó como GRAS (Generally Recognized as Safe; Sustancia reconocida de forma general como segura). La denominación de GRAS coincidió con la inquietud generalizada de mejorar la seguridad alimentaria y también con la creciente preocupación por la toxicidad de los productos de reacción de los derivados clorados.

Estos avances en la regulación del ozono dirigieron el interés de muchos investigadores y productores de alimentos hacia las posibles aplicaciones del ozono en la industria agroalimentaria.
Los nuevos condicionantes impuestos a la industria agroalimentaria con los programas de trazabilidad, obliga a las mismas a un estricto control de las condiciones de sus productos.

Actualmente no sólo se deben extremar las precauciones en la manipulación y almacenamiento de los productos propios, sino que la industria debe responder de la calidad e incluso de los LMR que contienen los productos que almacena y comercializa, sin haber podido mantener en muchos casos un control exhaustivo de su producción.

Esto lleva a este tipo de industrias a asumir unos elevadísimos riesgos en la comercialización de todos sus productos, pues tiene además la responsabilidad sobre los mismos sin tener muchas veces la posibilidad real de analizar intensivamente todas las partidas que entran en sus instalaciones con destino a sus clientes, pues   estamos   hablando
de productos perecederos en los que el tiempo es crítico. Cuanto más cuando los productos están destinados a la exportación. Y todo esto sin mencionar los elevados costes de mantener el control de calidad adecuado.

Todo ello ha llevado a la industria de alimentos a la búsqueda de otras sustancias higienizantes que sean adecuadas para un correcto uso en la industria alimentaria  como alternativa a los compuestos que se emplean en la actualidad. Aquí el ozono destaca claramente no sólo como agente desinfectante, sino también como “corrector de errores”, a un punto que no puede ser igualado por ningún otro.

El ozono tiene un potencial de oxidación muy alto comparado con los desinfectantes habituales en la industria alimentaria, en general derivados del cloro como el hipoclorito, el ácido hipocloroso o el cloro.

El empleo del ozono se aconseja para su utilización en la industria alimentaria en general al garantizar la seguridad microbiológica y la calidad de los productos.

Además, el ozono siempre se auto-descompone y no genera residuos en el agua ni en el aire, por lo que puede trabajar sin problemas de residuos químicos y medioambientales o de seguridad, a diferencia de los desinfectantes habituales.  Tampoco necesita de plazos de seguridad, etc. sino que su aplicación puede ir seguida de su manipulación y envasado.

Por tanto en resumen diremos que: el alto poder oxidante y el poder autodegradarse sin generar productos de reacción que deban ser eliminados, hacen al ozono un desinfectante insustituible para garantizar la seguridad microbiológica y la calidad de los productos alimentarios.

OTRAS APLICACIONES DE LA INDUSTRIA

    Debido a las especiales características del ozono y a la versatilidad de su aplicación, hay una serie de otras aplicaciones muy interesantes en la industria alimentaria:

  • Lavado de productos:

    La aplicación del ozono en los túneles de lavado permite realizar una buena desinfección de los productos sin añadir ningún contaminante residual, es más, permite la eliminación de las trazas de biocidas existentes en el producto inicial.

  • Limpiezas CIP y COP:

    Las limpiezas CIP y COP pueden realizarse con total seguridad y de una forma totalmente reproducible en procesos automáticos sin depender de la acción de agentes externos y con una total fiabilidad.

  • Desinfección en continuo:

    La ausencia de residuos, contaminaciones o cualquier modificación del sabor, permiten la utilización del ozono en los procesos continuos sin riesgos y además permite si se desea trabajar con concentraciones muy elevadas sin ningún riesgo.

  • Depuración de aguas:

    La utilización del ozono como agente del tratamiento secundario es muy importante para conseguir un adecuado balance DQO/DBO, pero además como tratamiento terciario es insustituible y con un rendimiento muy superior al de cualquier otro agente o sistema, incluidos la cloración o los equipos  UV.

  • Eliminación de olores:

La eficacia del ozono como agente de eliminación de olores está fuera de toda cuestión pues no se conoce ningún agente que tenga la décima parte de capacidad que el ozono para ello.

  • Desinfección de silos y depósitos:

    La posibilidad de desinfectar y esterilizar depósitos y silos a un coste bajísimo y con una seguridad total son sólo algunas de las ventajas que los sistemas de ozono aportan a la industria alimentaria.

  • Desinfección de elementos:

    La posibilidad de desinfectar realmente todos los elementos de trabajo, en cualquier momento y sin ningún riesgo de contaminación hacen al ozono insustituible en esta aplicación.

  • Desinfección de camiones frigoríficos:

    Los camiones frigoríficos destinados al transporte de alimentos deben  desinfectarse en cada carga, caso difícil de controlar en los camiones que no son propios, de este modo, su aplicación antes de la carga lo garantiza y el personal necesario es prácticamente nulo.

  • Tratamiento de prevención de la legionelósis:

    Los tratamiento de prevención de la legionelósis por medio de ozono están ampliamente reconocidos como los más seguros y rentables, tanto por el gobierno de los Estados Unidos, como por los ensayos llevados a cabo en nuestro país (pueden consultarse algunos de estos estudios en nuestra página web: www.grupoitdi.com).

  • Salas de oreo:

    Los procesos de oreo en atmósfera de ozono garantizan unos resultados con una microbiología excelente y además, la rápida coagulación de las venas y capilares por medio del ozono, disminuye las mermas de la pieza.

  • Aguas de proceso:

    La utilización del ozono como agente de potabilización viene recogida por la legislación en el Real Decreto 140 de 2003 por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano, más aún, de las más de ochenta sustancias permitidas para el tratamiento de dicha agua,   la Directiva Europea 40 de 2003 de 16 de mayo sobre el agua mineral sólo admite al ozono como único agente de tratamiento para la misma, rechazando el resto.

 

 

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